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"Creo en el modelo del líder prescindible"
Juan Carlos Requena / @j_c_requena
Aquora Business Education
10/06/2015
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A UN CLIC
Quién es:

​Juan Carlos Requena

 
A qué se dedica:

​Co-Fundador de Aquora Business Education

 
Ámbitos de trabajo:

​Formación, consultoría, internacionalización

 
Quiero contactarle:

www.aquora.es

 
Tiempo de lectura:

​Un café y una tostada

 
What if?

​¿Utilizamos la tecnología como un medio donde recoger la experiencia y el talento de las personas que pasan por nuestra empresa? 

 
@cyctweet
​​​

​Juan Carlos Requena es fan de la tecnología, el color amarillo, las buenas compañías y la gastronomía. Enamorado del cambio personal y profesional, Requena es de los que piensa que siempre nos quedará otro tren: “No pasa nada si lo pierdes hoy, mañana también pasará”. 

​Requena es co-fundador de Aquora Business Education​, la empresa de consultoría y formación de CE Consulting, un grupo empresarial internacional con más de 20 años de experiencia que presta servicios de asesoría a empresas y profesionales de todos los sectores económicos. Con él conversamos sobre liderazgo, transformación digital y formación a medida.

"Lo complicado en las organizaciones no es dejar entrar nuevas ideas, sino hacer salir las viejas. Y eso requiere tiempo"

​¿Por qué es importante la formación en las empresas? 

​Las empresas son importantes, pero la diferencia la marcan las personas, de ahí el valor de la formación. En Aquora​ hemos desarrollado cuatro líneas de negocio: Business Consulting, para dar respuesta personalizada a las necesidades de las empresas, Business Training, formación a medida alineada con los objetivos estratégicos de nuestros clientes, Business Education, programas en abierto diseñados para cubrir necesidades actuales y Executive Search, con el objetivo de encontrar los mejores talentos para las mejores empresas. 

Nuestro objetivo es vincular la formación con el desarrollo de negocio, evaluando al alumno, no sólo al formador. Normalmente, las consultoras tienden a evaluar la calidad de la formación en función de la encuesta o el profesor, en lugar de hacerlo en función del aprendizaje que el alumno es capaz de integrar en su día a día.

​¿Dónde reside la diferencia? 

​En la metodología de transformación basada en los hábitos. Desde Aquora identificamos hábitos erróneos, trabajando competencias comerciales, de gestión de personas… siempre con un corto margen de tiempo de entre tres semanas y un mes, el tiempo que una persona necesita para dejar atrás un hábito y cambiar, los famosos veintiún días de Samanta. Estamos consiguiendo resultados muy interesantes.​

​Y medibles. ¿Qué papel juega la tecnología a la hora de medir esos avances? 

​En Formación, si no mides, no sirve para nada. Por eso hay que esforzarse en buscar indicadores que nos permitan medir los avances. Los relacionados con el negocio y las ventas son más fáciles de localizar, con la gestión de personas cuesta más pero también es posible. Medir la evaluación del desempeño de una persona antes y después de recibir formación te permite evaluar la eficacia o el impacto de la formación. 

Por ejemplo: si un departamento muestra altos índices de rotación, lo más seguro es que detrás de esa situación haya un problema de liderazgo. Medir ayuda a trabajar de forma precisa. ​

​En este sentido, ¿crees que la tecnología cambiará el modelo de gestión de personas?

La tecnología, bien vista, ahorra mucho trabajo. Te pondré un ejemplo. En nuestra Escuela de Liderazgo trabajamos con el concepto Wiki, espacios diseñados para compartir talento y conocimiento. Desarrollamos una wiki para cada competencia lo que nos permite generar herramientas y promover actitudes relacionadas con una competencia donde todos aportan. 

Creo que la tecnología nunca va a sustituir a las personas, pero sí facilitar muchos procesos que permitan aportar más valor a las organizaciones. Una empresa sale ganando cuando no limita la creatividad de sus empleados y es capaz de poner a su servicio herramientas de innovación y formas de expresarlas.

​Como consultora especializada en formación, ¿cuál es la principal carencia con la que os encontráis en las empresas? 

La gestión y dirección de personas. La gente ha ido progresando en las empresas por su buen hacer, pero muchas veces no han aprendido a gestionar y dirigir equipos. El típico ejemplo es de la empresa que tiende a promocionar a un comercial por ser el que más vende. 

Pero, ¿sabe  gestionar equipos, comunicar y dirigir? ¿Sabe de estrategia? Lo que más echamos en falta es el liderazgo, por eso estamos orgullosos de nuestra Escuela de Liderazgo. Al final, como dice Tomás Guillén​: “La gente entra en las empresas por un proyecto y sale por su jefe”. ​

​¿Crees que eso está relacionado con un sistema educativo que nos formó más a nivel intelectual, sin prestar excesiva atención a la educación emocional?

Sí, pero está empezando a cambiar. Lo vemos con Aquora y nuestros programas de formación que ofrecen herramientas para vivir y trabajar mejor. También con el Coaching. En Aquora creemos que el cambio radica en los niños, la base de nuestra sociedad. Y, ¿quién trabaja con los niños? Los profesores. Educar en cultura y valores a los profesores es trabajar la cultura de un país, no sólo de una empresa. 

Al final, una cultura adecuada impulsa la innovación de un país. Si no trabajas la cultura es muy difícil innovar, y si no innovas, no cambias. Aplicado a la empresa esto significa que la dirección debe ser la primera en apostar por el cambio; aplicado al país, esto significa que tenemos que empezar por la base, por los niños​.

​¿Qué valores clave habéis identificado a la hora de construir personalidades sólidas?

Honestidad, integridad y coherencia. Es el camino. Mucha gente piensa que ser empresario y hacer negocios es incompatible con ser buena persona, pero no es verdad. Las empresas que mejor lo están haciendo son aquellas que trabajan con integridad y coherencia, estamos viviendo un cambio importante. 

Costará, pero el cambio está en marcha: el modelo win-win no es una frase hecha, es un modelo que realmente funciona, pero para ello debes primero creer en las personas y apostar por ellas. 

​A nivel de perfiles directivos, ¿aprecias un cambio generacional? ¿Cómo es el nuevo estilo de liderazgo? 

Hay una frase aplicada a la empresa familiar que a mí no me gusta: “La primera generación crea la empresa, la segunda la mantiene y la tercera se la carga”. A veces, la tercera generación acaba con la empresa porque la primera no le deja innovar y hacer las cosas de otra forma, y es difícil obtener resultados diferentes cuando siempre haces lo mismo. 

Los nuevos directivos llegan muy preparados, más formados, con otros valores, hay que darles paso.

​El cambio no es fácil… 

Durante mucho tiempo nos hemos empeñado en fidelizar a las personas depositarias del talento. Pero la tecnología nos permite trabajar ese conocimiento para que se quede en la empresa una vez que la persona se ha ido. La empresa no tiene que generar líderes, sino un modelo de liderazgo. Es el modelo del líder prescindible, que se va y no pasa nada. 

Por tu pregunta, la gestión de personas pasa por conocer a la gente. Tendemos a rodearnos de personas que son como nosotros, que piensan como nosotros,  así es más fácil trabajar, pero ¿realmente es enriquecedor? Cuando te rodeas de gente diferente a ti, que piensa diferente, es cuando surgen las ideas más valiosas.

​¿Cómo se conoce a una persona? 

Más que saber lo que piensa, se trata de saber qué es lo que quiere. Dicen que la gente joven no es como antes, y es cierto. Ahora, la gente quiere más calidad de vida, busca trabajar menos, y no pasa nada…son valores diferentes, pero no tienen por qué ser malos. 

Nuestra sociedad evoluciona, tenemos que evolucionar con la sociedad y adaptarnos, cambiar y desaprender para volver a aprender. 

​Sobre todo por la velocidad a la que pasan las cosas...

Dicen que el tren pasa una vez en la vida, pero yo no me lo creo. El tren pasa hoy, y pasará mañana otra vez. Muchas veces nos obsesionamos con ir más rápido para no perder la ola, para estar a tope… En mi opinión nos engañan. 

La oportunidad se presenta, y si no la fabricamos. Hay gente de 23 años que viene a decirme: -Juanqui, ¿y si me equivoco? No sé qué hacer con mi futuro, no me quiero equivocar.-¡Tienes 23 años, equivócate!

COMENTARIOS
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Tanja Markovic  (01/07/2015 15:48)

​Hace mucho que no encontre una motivacion tan original como esta, expresada con una sola palabra "equivocate"!

Creo que hay pocos que no tienen miedo de fracasar precisamente por creer que no habra otra oportunidad en la  vida.Creo que si venciamos ese miedo, se nos abriria un camino del crecimiento profesional y personal que no imaginamos.

Gracias por este articulo!