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"La fábrica 4.0 es inteligente, ágil y conectada"
Iñigo Navarro / @inavarro78
Elara
19/06/2015
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A UN CLIC
Quién es:

​Íñigo Navarro

 
A qué se dedica:

​Experto en Sistemas de Gestión de Planta y estrategias de Mejora de la Productividad Industrial​ en Elara

 
Ámbitos de trabajo:

​Productividad, consultoría, industria.

 
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Contemplar un Rothko 

 
What if?

​¿Preparamos a las personas para liderar los procesos 4.0 de las fábricas inteligentes? 

 
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Un Rothko "Sin título" preside la escena. Frente a él, Íñigo Navarro nos descubre el futuro de la fábrica 4.0: conectada, inteligente y ágil, capaz de ofrecer productos personalizados y de calidad a un coste muy contenido

A las puertas de la IV Jornada de Productividad organizada por la consultora Elara​, entrevistamos a su director para descubrir el futuro de la fábrica inteligente.

​"Tendremos procesos más automatizados, tendremos más inteligencia, pero está claro que las personas van a jugar un papel tremendamente importante"

​La fábrica del futuro es inteligente, ¿en qué sentido? 

En el sentido de aplicar diferentes tecnologías emergentes a los diferentes procesos de fabricación. Actualmente existen en el mercado diferentes tecnologías como el análisis predictivo, el Internet de las Cosas o la comunicación interconectada de las máquinas en las fábricas. Esa tecnología ya está a nuestra disposición, lo que busca la fábrica inteligente del futuro es recoger todos esos focos de conocimiento para optimizar los procesos fabriles, ni más ni menos. 

Se trata de un horizonte de futuro de unos diez años que ya emerge con fuerza en sectores punteros como el aeronáutico o el sector de la automoción. A medida que se vayan desplegando pequeños pilotos, iremos viendo cuáles son los beneficios para la industria y cómo aplicarlos de manera más general. 

​En España, ¿en qué estado se encuentra la fábrica inteligente?

​A nivel nacional y en concreto en el Norte del país, la industria está muy bien posicionada, sobre todo a nivel tecnológico. Los sectores más avanzados dentro de ese liderazgo son el sector de automoción y aeronáutica. Por ejemplo, la planta de Volkswagen Navarra​ ha sido premiada con el Premio a la Excelencia Industrial, que otorga anualmente el IESE​, por sus buenas formas de hacer, por gestionar los procesos de forma competitiva y eficiente. ​

​¿Qué diferencia hay entre una planta de una fábrica normal y una planta inteligente? 

​Los pilares que definen a la fábrica del futuro están englobados bajo iniciativas como la Industria 4.0 o el Smart Manufacturing en Estados Unidos, dos conceptos que apuntan en la misma dirección: aplicar modelos predictivos que nos ayuden a interpretar los datos. La fábrica del futuro debe ser ágil. 

La idea de base pasa por aprovechar todo el conocimiento y los datos en planta para obtener un retorno si cabe mayor a nivel de fabricación o calidad. La sensórica, por ejemplo, nos permite monitorizar cómo se comportan los procesos fabriles en determinadas circunstancias para identificar puntos de mejora y corregir o reorientar la estrategia de negocio de la empresa. ​

​Este modelo de industria 4.0, ¿es aplicable a cualquier sector? 

​El modelo y la foto son genéricas, se trata de iniciativas que buscan ayudar a las empresas a hacer una foto que les permita marcar directrices, generar buenas prácticas, extraer recomendaciones y, sobre todo, obtener una visión de futuro lo más precisa posible. Estamos en un mundo globalizado que nos obliga a ser cada vez más competitivos. Este tipo de tecnologías nos permiten construir un modelo virtual de la empresa, de los procesos, de la fábrica, que permite, de algún modo, tomar la iniciativa para mejorar la agilidad y eficiencia de nuestra fábrica.​

​¿Qué otros factores al margen de los tecnológicos necesitamos para conseguir esa mejora de la productividad? 

​La fábrica inteligente se sustenta sobre muchos pilares: la definición de la estrategia, los equipos de marketing, la ingeniería de producto… Pero destacaría dos grandes pilares como complemento a esas tecnologías inherentes. El primero serían los sistemas de organización, pues tan importante es automatizar mis flujos de información como sincronizarlos. Hay un componente muy importante, que se apoya en el Lean Manufacturing​ o Seis Sigma que busca minimizar el nivel de desperdicios por un lado y obtener la máxima calidad de producto por otro. 

​Estamos en un Museo. Las piezas que nos rodean han sido creadas por artistas, ¿qué papel juegan las personas y la creatividad en la fábrica del futuro? 

​El otro gran pilar, más allá de la tecnología y los propios sistemas de organización industrial, son las personas. Las personas son el factor clave del éxito. En el futuro tendremos procesos más automatizados, tendremos más inteligencia, pero está claro que las personas van a jugar un papel tremendamente importante. 

Si ya en el modelo que Toyota diseñó décadas atrás la persona era el centro de la organización, en el futuro tenemos que seguir apostando por equipos que, apoyándose en este nuevo marco de trabajo, permitan que la persona esté por detrás, tomando decisiones, organizando y coordinando los diferentes tipos de trabajo. A la hora de conectar a los departamentos de diseño y fabricación, la persona juega un papel fundamental.

​¿Significa eso que en el futuro de las fábricas las personas ya no serán hacedoras de productos? 

​Sí, está claro que los procesos de fabricación tienden hacia modelos más automatizados, pero también tenemos casos como el de Airbus, una compañía en crecimiento que ofrece productos cada vez más personalizados. Algunas de sus piezas sólo pueden fabricarlas artesanos, expertos tremendamente cualificados, que se dedican a tareas que todavía no pueden ser automatizadas. 

Es cierto que, en el futuro, de alguna manera u otra, podremos automatizar muchos procesos, pero la persona seguirá estando ahí. Sobre todo porque no podemos olvidar que una cosa es la mejora de mi propia planta, de mis productos y otra, al margen del proceso fabril, es todo ese entramado laboral en el cual están involucrados proveedores, clientes y toda una cadena logística. La integración de estos procesos es tan importante como la gestión de mi empresa y mi fábrica. 

​¿Existen personas formadas para dar salida a estas nuevas necesidades de la fábrica del futuro? 

​Este es un punto de controversia muy importante. De hecho, hay un debate fuerte, sobre todo en el caso de Estados Unidos, donde hay -y va a haber- un gran desequilibrio entre la oferta y la demanda, porque en estos momentos no hay gente lo suficientemente cualificada para dar salida a esa demanda.

A esto hay que añadir que, para aquellas personas que sí que están preparadas, hay sectores que les resultan más atractivos. En España tenemos la gran suerte de contar con profesionales suficientemente formados, que aportan todo su conocimiento para sacar adelante fábricas cada vez más competitivas. Ahora, lo que queda, es conseguir que cada vez más gente preparada se sienta interesada por este desarrollo industrial.

​¿Qué grandes retos afronta la industria en un futuro cercano? 

​Los grandes retos son derivados, en mi opinión, de la situación global en la que nos encontramos: una situación macroeconómica complicada, con un modelo de economía cada vez más globalizado, con mayor cantidad de actores. El principal reto pasa por seguir siendo competitivos en un entorno muy cambiante, con una demanda cada vez más volátil, que obliga a las empresas a estar a la altura. No es fácil, pero creo que podremos salir adelante si vamos de la mano de ese componente humano suficientemente cualificado y de la incorporación de tecnologías.

​¿Qué ganan las personas? ¿Por qué deberíamos esforzarnos por lograr este cambio? 

​Al final, nuestra sociedad como tal viene requiriendo cada vez productos más personalizados, de una mayor calidad y a un coste muy contenido, que llegue al usuario final lo antes posible. Para satisfacer esa demanda, necesitamos procesos productivos ágiles, que vayan en la línea de lo que el cliente quiere. 

Un ejemplo a día de hoy, en el sector de la automoción, son Volkswagen o Toyota, donde están diseñando los propios automóviles con componentes modulares que son reutilizables entre las distintas referencias de vehículos. Al seguir este modelo, en Toyota, por ejemplo, con la apertura de su propia planta, consiguen abordar la fabricación de un amplio espectro de vehículos, en lugar de ceñirse a una o dos familias de vehículos.

COMENTARIOS
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Txema Sánchez  (02/09/2015 11:44)

Excelente explicación de cómo evolucionar en el entorno productivo. El modelo predictivo unido a sistemas ágiles sobre procesos industriales correctamente definidos y soportados por herramientas software son la base para evitar que nuestras empresas se queden estancadas en el pasado.​

Íñigo González  (23/06/2015 14:02)

​Un video muy interesante.

Cada vez queremos productos más personalizados pero al precio de un producto producido en serie, eso sólo es posible con industria 4.0. 

Javier Andrés Pavía  (23/06/2015 9:44)

​Muy interesante, es muy dificil imaginar hacia donde van las empresas en sus modelos de fabricación.