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"El cambio pasa por gestionar el patrimonio inmaterial de los museos"
Joan Abellà / @macba_barcelona
MACBA
17/08/2015
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A UN CLIC
Quién es:

​Joan Abellà Barril

 
A qué se dedica:

​Gerente del MACBA

 
Ámbitos de trabajo:

Industrias creativas, arte contemporáneo, management

 
Quiero contactarle:
 
Tiempo de lectura:
 
What if?

​¿Utilizamos la tecnología para compartir el enorme legado cultural de los museos con la ciudanía? 

 
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​​​

​Hormigón, aluminio blanco, vidrio y una puerta: bienvenidos al MACBA. Viajamos atrás en el tiempo, hasta 1995. El estadounidense Richard Meier​ es el encargado de crear un nuevo museo de arte contemporáneo para la Ciudad Condal. Le Corbusier​ le inspira, los skaters le vigilan. ¿Cuándo fue la última vez que fuiste a un museo?

​Viajamos a Barcelona para entrevistar a Joan Abellà, actual gerente del MACBA. Durante nuestra conversación descubrimos el intenso proceso de digitalización de este museo de arte contemporáneo que busca conversar con la ciudadanía. Hoy, la entrada es gratis.

​"El futuro pasa por ser capaces de romper esta barrera entre el arte y la comunicación para construir una conversación real con nuestros usuarios​"

​Experto en derecho administrativo, innovación organizativa y promoción cultural, ¿qué tiene de particular la gestión de un Museo de Arte Contemporáneo? 

Hace seis años que trabajo en un museo. Cuando llegué al sector, aprendí la diferencia entre un museo histórico, un centro de arte y un museo de arte contemporáneo. Básicamente, el primero trabaja interpretando el pasado, el segundo trabaja interpretando lo que pasa a su alrededor y el tercero, además de hacer esta lectura del presente, acumula patrimonio.

Cuando me incorporé al MACBA, el director de entonces, Bartomeu Marí,​ buscaba un gerente: “Quiero a alguien que sea tan contemporáneo en la gestión del museo como yo en los contenidos”. Aquello me pareció una buena premisa para empezar.

​Arte y negocio, gerencia y curación. ¿Cómo se dividen las tareas, y cuál es la mayor dificultad a la hora de hacer que un museo funcione?

En el MACBA se ha producido un cambio fundamental, un cambio tecnológico importantísimo, sobre todo a partir del 2010. El cambio tiene que ver, sobre todo, con la gestión del patrimonio inmaterial: el conocimiento. 

El patrimonio inmaterial, toda esa inteligencia acumulada que posee un museo no es algo que se exhiba todos los días en sala, pero necesitamos ubicarlo en algún lugar para hacer efectiva la transferencia de conocimiento.

En general, los museos estamos muy preparados para transferir ese conocimiento in house, dentro del museo, pero ahora tenemos que prepararnos para transferirlo de forma permanente. Técnicamente, estábamos demasiado enfocados al producto, ahora debemos ser capaces de tener un enfoque mucho más orientado hacia el usuario. Y digo usuario por no decir público, porque el objetivo final pasa por trabajar para que nuestro usuario se convierta en público. Es un cambio complicado, nada fácil, sobre todo porque trabajamos desde el arte contemporáneo y tenemos que ser capaces de ofrecer pistas para que nuestro público pueda interpretar lo que está viendo, y esto no siempre es fácil​.

​La transformación digital afecta a todas las empresas y trae consigo grandes cambios en los hábitos de consumo. ¿Cómo imagina la experiencia futura de visitar un museo?

​Los expertos confirman que en 2020 la televisión continuará existiendo en las casas, pero su uso será muy diferente. Las predicciones también estiman que la gente valorará mucho las experiencias presenciales, pero que éstas serán muy escasas. Esto significa que nosotros seguiremos abriendo nuestros santuarios, pero la forma de disfrutar de una obra de arte será muy diferente. Seguramente, y si hacemos bien nuestro trabajo, el público llegará al museo con una mirada muy diferente, fruto de la conversación a distancia más o menos permanente con ellos.​

​Todo este cambio, ¿obliga a los museos a abrirse más a la ciudadanía? 

​La sociedad ha cambiado. A nuestro alrededor hay señales evidentes de que las cosas han cambiado. Las personas son mucho más activas y sí, nuestro futuro pasa por abrirnos a la ciudadanía. Utilizando una metáfora, un museo puede ser un lugar donde guardes reliquias, un centro de investigación especializado pero cerrado a la sociedad o algo así como el Hospital Clinic, que abre todos los días para atender a sus pacientes al tiempo que trabaja a la vanguardia de la investigación, aplicando todos esos avances científicos en su día a día.​

​¿Cuál es el mayor reto al que se enfrenta un directivo que trabaja vinculado a la curación de arte?

Hacer posible el proyecto es el gran rato. Porque en un museo manda el proyecto de museo, diseñado por el director. Yo no sé de arte contemporáneo, así que mi papel como gerente pasa por poner a todo a mi equipo a trabajar para hacer posible que la gestión acompañe al proyecto de museo. A lo largo de estos seis años de trabajo he visto cuáles son algunas de las grandes oportunidades para los museos del futuro y, personalmente, creo que el futuro del trabajo pasa por el trabajo en equipo. No veo otra forma de hacer posible un proyecto tan complejo.

En la teoría todo esto suena muy bien, pero en la práctica no es fácil. Sobre todo porque en las instituciones culturales no se firma en equipo, sino de forma individual. La autoría es la autoría y, si bien es cierto que el artista o el curator son los que hacen posible una determinada visión o lectura de una obra, también es cierto que todo su trabajo es posible gracias a una serie de equipos. Creo que es posible encontrar un equilibrio que reconozca esa autoría sin obviar a los equipos que la hacen posible.

​El MACBA está inmerso en todo un proceso de digitalización, ¿cómo está resultando?

Contamos con archivos en papel, digitales, sonoros, visuales… es algo inmenso. En realidad, nuestra colección supone el 10% de nuestro patrimonio, el resto tiene que ver con el contenido propio generado desde 1999: las obras de arte, los archivos, la inteligencia que hemos ido acumulando con el objetivo de transferirlo a los otros sectores productivos, a la propia organización del MACBA, a los agentes culturales y, sobre todo, a la sociedad. Todo esto... ¿dónde lo ponemos? 

En busca de una respuesta, hemos trabajado mucho de la mano del CSUC​ para crear un repositorio digital donde ubicar todo este contenido y hacer que sea de fácil acceso. La pregunta ahora es cómo y cuántos derechos tenemos sobre todo esto, y cómo hacer para que el usuario pueda acceder desde su casa​.

​Un proceso tremendo de digitalización en realidad… 

Tremendo. Hace seis años que comenzamos a hablar de todo esto y poco a poco la idea se va haciendo realidad. La solución tecnológica y la plataforma digital que estamos utilizando permitirá poner a disposición de la ciudadanía todos los elementos digitales, incluida la información sobre determinados artistas. Ahora, nuestro segundo reto tiene que ver con la forma en qué transferimos todo ese conocimiento, cómo lo contamos para mantener una conversación bidireccional con nuestros usuarios. 

Este tipo de proyectos de digitalización nos permiten también enseñar a los artistas que quieran digitalizar sus fondos cómo lo tienen que hacer. Se trata de un proceso incompleto, nada fácil, donde hacen falta recursos. Por poner un ejemplo reciente, acabamos de recibir un fondo de una gran historiadora catalana que suma 80.000 items​.

​Como museo de arte contemporáneo, ¿qué papel quiere jugar el MACBA en la sociedad?

La innovación y la creatividad juegan un papel muy importante en una sociedad y, en este sentido, nos gustaría convertirnos en auténticos facilitadores de cultura. Los artistas, muchos, son libres. Su obra llega a nosotros y nos permite mejorar la sociedad, preparar a las personas y vivir mejor. En el MACBA, es muy emocionante ver cómo un artista llega con un Mac y trabajamos juntos en el montaje de sala. La pregunta es, ¿cómo traslado a mi público toda esta emoción? 

El mundo de la educación y el mundo de la cultura son para mí dos ámbitos indisociables. La cultura es educación expandida en el tiempo y en las formas: seguir leyendo, visitar exposiciones, ir a un concierto… cultivarte te ayuda a formarte para convertirte en una persona más crítica, algo muy necesario para los retos complejos a los que nos enfrentamos hoy en día. Por eso, el arte como cultura tiene un papel fundamental en las sociedades del futuro: si lo hacemos bien y tenemos los sentidos abiertos, su impacto durará toda la vida​.

​¿Qué innovación le haría especial ilusión vivir?

​Ser capaz de romper esta barrera entre el arte y la comunicación para construir una conversación real con nuestros usuarios. Para impactar en la gente tienes que ser útil, así que me gustaría hacerlo de verdad. Invitar a la gente a entrar a nuestro museo, trabajar con ellos, encontrar soluciones tecnológicas que les permitan navegar de forma intuitiva a través de sus móviles. Convertir este museo en un lugar donde la gente se pueda sentar, disfrutar y hablar de arte de una forma diferente. El cambio va exactamente de esto.​

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